O.B. es uno más de aquellos que ni vio, ni escuchó, ni sintió durante nuestra última dictadura... o no quiso hacerlo.
Es uno más de aquellos que llenó el Estadio Monumental para ver la final de un mundial de fútbol y cantó y gritó para tapar los gritos de miles de presos políticos, de presos de rebote y de presos por las dudas, a quienes los torturaban y asesinaban por sus orientaciones políticas, de rebote... o por las dudas, ¿Vio?
O.B. más allá de todo siempre fue un hombre bueno y trabajador, que con el tiempo consiguió un buen empleo en una gran empresa y formó una bonita familia.
Él es uno más de aquella generación a la que le borraron ideas e ideales por la fuerza.
Será por eso que no protestó una vez que el modelo económico que él aceptó sin chistar, y que en los `90 eligió y reeligió (porque él vivía bien), lo dejó en la calle luego de 15 años.
Será por eso que sigue detenido en el tiempo y opinando que "hay que ponerle un misil en el orto a esa Bonafini que sigue rompiendo las pelotas" el día que las Madres cumplen 30 años.
Será por eso, y tal vez lo que viene es más triste que lo ya expuesto, que al oír a su hijo apoyando el reclamo salarial de los docentes neuquinos (un reclamo contra el mismo sistema que lo dejó a él sin trabajo a los 50 años), se enoja... mucho se enoja y le escupe:
_ ¡Vos desde que militás estás hecho un terrorista!
Su hijo sólo atinó a responder que más terrorista es quien apoya el asesinato de un trabajador que defiende sus intereses y los de sus compañeros. Luego salió a caminar sintiéndose totalmente sólo y confundido. Hasta que ahí la encontró.
No la conocía ni sabía por qué estaba ahí. Sólo apareció ante la lente de su cámara:

"Los milicos nos golpean por la espalda y nadie los ve".
El joven sabe que esa no es la respuesta a todos los misterios del universo, pero esa frase que a nosotros (ese mismo nosotros que nos aparece lejano en la foto) nos resulta anónimo y hasta borroso, es lo que necesitaba él para entender un poco más a su pobre padre.
...
ResponderBorrarAjá.
ResponderBorrarAlgunos han soportado hasta el cansancio esta mala metáfora que voy a repetir:
ResponderBorrarlo peor que le puede pasar a un boxeador es que le cierren uno o dos ojos, porque no puede ver de donde vienen los golpes.
Creo que a O.B. le pasa algo parecido, y, lamento confesarlo, a veces a mi también me pasa.
Marcelo Fernández
yo crei que o.b. era la marca de un tampon...
ResponderBorrarSi habre escuchado a mi viejo hablar asi parece que hay muchos O.B. en todas partes....
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