11 septiembre 2006

Dominación mascoteril

Estamos todos de acuerdo en que la sociedad civil está bien... al menos hemos llegado a este consenso los civilizados... ya que no sé si todos pueden llegar a apreciar las bondades y legitimidades que ha creado este tipo de dominio social, casi... perfecto.

Claro está, sin embargo, que sufre del flagelo de los ciudadanos sedientos de poder... porque en sí... lo que logró la imposición de las sociedades modernas es la delegación del poder individual en un poder civil mayor... absoluto, supremo: el Estado.

Pero señores... no caigan en el temor de sentirse frágiles o desposeídos de poder... para nada.. todos ustedes pueden ser Bush por unos instantes, todos pueden ponerse en el lugar de Hitler o de los reyes católicos españoles en la época de la conquista o incluso en el lugar del Papa. Sí señores... todos tenemos a un déspota dentro... el tema es que no todos pueden alimentar la sed de ese asesino en masa por cuestiones nobles... pero, insisto... quédese tranquilo... puede tener una mascota y satisfacer aquellas necesidades de poder absoluto, que por cuestiones de la democracia uno... bueno... prescinde por el bien común.

Entonces usted puede convertirse en Kirchner un rato... cómprese un perro, o un gato o una tortuga, e imponga su voluntad a ese ser insulso, carente de conciencia... infle el pecho, mire el horizonte y sienta lo que es ser poderoso.

Todos sabemos que con esta cuestión de los Derechos Humanos y qué se yo que otras ridiculeces subversivas, ya no se puede tener esclavos negros, ni judíos, ni indios. Perfecto... ahora... yo quisiera hacerles una pregunta seria y comprometida: ¿Alguno de ustedes sabía que durante la gloriosa época del esclavismo no había mascotas? NO SEÑORES! No había mascotas... ¿por qué? Porque las necesidades de poder absoluto de los seres humanos se veían satisfechas... y bueno, abolida ARBITRARIAMENTE la esclavitud, fijémonos hoy en día como estamos...

Yo, particularmente, estoy harto de pisar bosta de mascotas ajenas... camino por Santa Fe y Esmeralda y tengo que ver como un perro proveniente de China materializa sus excrementos en la puerta del hotel en donde vivo... no señores... tener mascotas tiene dos aspectos desagradables que superan cualquier parámetro de mal gusto. En primer lugar, tener mascota es un símbolo claro de su bajo nivel social... es típico de un empleado de clase media con aspiraciones burguesas pero sin las suficientes pelotas para ser dueño y señor de las tierras de su empresa. Y en segundo lugar, es de muy mal gusto ver, los domingos a la mañana, ejércitos de estos repugnantes ejemplares... la clase media... paseando afrancesadamente con sus perritos, o gatitos o loritos por la calle.

Señores, yo se que tengo razón en todo lo que dije... en todo.. pero bueno... por contrato, hay un espacio para comentarios. Si ud. se atreve, discútame. Le prometo que no lo voy a leer.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

A todos los inutiles que tienen mascotas para molestarme. ¿Vieron lo que paso en Recoleta? Mis sicarios funcionaron, y la venganza será terrible. Comenzamos por Plaza Francia y pronto seremos una legión de vengadores sinonimos...

Benicio "Usuario Anónimo" Menendez Ariza Grandinucci

lucho el correntino dijo...

mi mascota es un yacare, y no caga ni mea en la vereda, porque no puede levantar la pata. esas mascotas molestan? ademas nunca le pude imponer mi poder, por razones obvias.