22 abril 2007

Iglesia y Política

El limbo
Una resaca histórica...


«Como el pecado original es eterno, si los bebés se mueren sin haber sido bautizados y, por tanto, sin haber sido redimidos de ese pecado, ¿a dónde van sus almas?. No podrán entrar en el paraíso pero, como aún no han hecho nada malo, el infierno tampoco es un lugar apropiado para ellos».


Esto decìa San Agustín tratando de responder a este profundo enigma. Dado que el orden social en su época era una pinturita, había que dedicarse a resolver las menudencias escatológicas. San Agustín decretó entonces que los bebes sin bautizar iban al Limbo, una especie de lugar neutral, un hotel para impenitentes.

Pero todo cambia:

"La Comisión Teológica Internacional del Vaticano concluyó que «hay bases teológicas y litúrgicas serias para creer que cuando mueren, los bebés no bautizados se salvan», según refirió la agencia AFP."


La pregunta es ¿se salvan de qué? Ésta es una pregunta lícita frente a la preocupación de la Comisión Teológica Internacional.

«Dios es misericordioso y quiere que todos los niños se salven»

Indican los señores de la Comisión, es bueno saberlo. Los bebes agradecidos.

Link consultado:
http://www.abn.info.ve/go_news5.php?articulo=89408&lee=18

Marcelo Daniel Fernández
de la redacción de Urticultura

4 comentarios:

el negro niro dijo...

Piaget decía que los "primitivos" tenían mecanismos de razonamiento similares a los de los niños civilizados...

¿o sea que los primitivos están en el cielo?

mmm... el paraíso debe estar lleno de indiecitos...

Diego dijo...

A mí lo que me resultó complicado de entender en el artículo consultado es la siguiente frase: "una tradición secular que ha atormentado a generaciones de madres durante cientos de años."
¿Se refieren al activismo político de los hijos?

Alan dijo...

No se preocupen. Recuerden a Galileo. La iglesia lo condeno al infierno por decir que la tierra era redonda. Pero hace unos diez años admitieron que se habian equivocado y lo perdonaron, diciendo que ahora estaba en el cielo. En trescientos años por ahi nos perdonan a todos!!!
Yo me imagino a Galileo esperando en el infierno trescientos año, que viene un tipo a buscarlo y le dice: "che te vas para arriba, se habian equivocado, vos tenias razon, que lo pario".

Anónimo dijo...

Lo bueno es que si Dios es misericordioso, ¿lo fue desde siempre?, según estos muchachos es una cualidad que ha adquirido hace bastante poco. Antes los bebes sin bautizar le tenían sin cuidado, dado que no eran clientes.

Marcelo Fernández